
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) formalizó una modificación en su normativa crediticia que permitirá a las entidades financieras otorgar préstamos en dólares a empresas que no generan ingresos en esa moneda, siempre que cuenten con garantías suficientes para respaldar la operación.
La medida fue incorporada al texto ordenado de Política de Crédito mediante la Comunicación “A” 8446, emitida el 11 de junio y publicada este martes en el Boletín Oficial, según la documentación procesada por la Agencia Noticias Argentinas.
La decisión elimina, para estos casos específicos, la exigencia de que los vencimientos de los créditos mantengan correspondencia con el flujo de ingresos del deudor en la misma moneda en la que fue otorgado el préstamo.
Hasta ahora, la normativa del Banco Central establecía que cuando una entidad financiera concedía financiamiento en moneda extranjera, los plazos de repago debían guardar relación con los ingresos proyectados del tomador en esa misma divisa.
El objetivo de esa restricción era limitar los riesgos derivados de los descalces cambiarios y evitar situaciones que pudieran afectar la capacidad de pago de los deudores y la estabilidad del sistema financiero.
Sin embargo, el esquema también restringía el acceso al crédito para empresas y personas que, pese a no percibir ingresos corrientes en dólares, poseen activos denominados en moneda extranjera o vinculados a su evolución.
Con la modificación introducida por la autoridad monetaria, quienes cuenten con bienes dolarizados podrán utilizar esos activos como garantía para acceder a financiamiento en dólares sin necesidad de demostrar un flujo de ingresos equivalente en esa moneda.
Entre los activos que podrán respaldar estas operaciones figuran inmuebles valuados en dólares, depósitos bancarios en moneda extranjera y valores negociables denominados en divisas, entre otros instrumentos aceptados por las entidades financieras.
La nueva disposición quedó incorporada al ordenamiento sobre Política de Crédito (OPRAC 1-1312) y establece expresamente que los deudores alcanzados por esta modalidad quedarán exceptuados del requisito que obligaba a vincular los vencimientos del préstamo con ingresos generados en la moneda del crédito.
La flexibilización se enmarca en la estrategia del Banco Central orientada a ampliar las alternativas de financiamiento dentro del sistema financiero y a facilitar el acceso al crédito para sectores que cuentan con respaldo patrimonial, aunque no registren ingresos corrientes en dólares.